Anne Hathaway anunció en junio que espera su tercer bebé — y esta semana convirtió las aceras de Nueva York en su pasarela particular, apostando por los colores primarios.
Amarillo, rojo y azul —esa paleta de crayón que casi nadie se atreve a usar completa— fue su statement de maternity style. Y lo que más nos gusta no es que sus looks escondan la barriga, sino todo lo contrario: la ponen en el centro y construyen alrededor. Silueta fluida, un color que manda y los accesorios justos. Estos son los que estamos siguiendo — on-going watch.
Terciopelo en pleno verano
Un palabra de honor en terciopelo floral dorado de Lela Rose (Resort 2027), con gargantilla dorada y lentes ovalados. El tono —entre mostaza y oro viejo— es justo la clase de dorado que amamos en TINA: cálido, nada obvio, y con una caída recta desde el busto que favorece muchísimo.

Un día, dos rojos
En una misma jornada cambió de outfit sin salirse del color. Primero, un vestido drapeado de Magda Butrym que —en un giro muy suyo— llevó al revés: girar una pieza puede darle un escote y una caída completamente nuevos, un truco de estilista que Anne domina. Lo remató con sandalias al tono y lentes de Michael Kors. Después, un segundo look —también total red— con top plisado (Ashlyn blouse) y sandalias de VIVAIA.
Monocromático, sin miedo
Top plisado, pantalón ancho y sandalias cómodas: la prueba de que un mismo color, de arriba a abajo, alarga la figura y se ve intencional sin esfuerzo. Ideal cuando quieres impacto pero necesitas comodidad.
El truco del monocromático es justo ese — cuando todo es del mismo tono, la silueta manda y la barriga se ve espectacular.

Azul, de pies a cabeza
Cerró el trío de primarios con el azul: un blue knit blazer de Brunello Cucinelli, pantalón azul de pierna ancha y unos black staples debajo, aterrizado con un Ferragamo bag negro. Tailoring relajado, textura rica y una silueta que fluye — la prueba de que el azul también sabe hacer statement.

El negro que respira
Entre tanto primario, un respiro: para el día a día, un total negro relajado —top ceñido, falda maxi translúcida que deja ver la barriga, cola de caballo pulida y sandalias tipo jaula. La prueba de que la maternidad no está peleada con lo minimalista.

En maternidad, elige una silueta que caiga desde el punto más alto y deja que un solo color —o un material especial— haga todo el trabajo. Menos capas, más intención.
